Los medicamentos genéricos son aquellos medicamentos cuya patente (exclusividad de fabricación por parte del laboratorio que los creó) ha expirado, y son fabricados por otros laboratorios autorizados por las autoridades competentes. Por lo tanto, podría decirse que son una especie de medicamentos de marca blanca. La patente expira a los 4 o 5 años, y si otro laboratorio quiere vender un medicamento (durante la vigencia de la patente) parecido a uno ya patentado pero con diferente nombre deberá pagar un royaltie al laboratorio que posea dicha patente.
Para poder distinguir este tipo de medicamentos, podemos comprobar que en su etiqueta viene descrito el principio activo que lo compone así como las siglas E.F.G.
(Equivalente Farmacéutico Genérico).
Actualmente, España es uno de los países donde existe un menor uso de este tipo de medicamentos. Esto es debido entre otras cosas a la presión y a las actuaciones anticompetitivas ejercidas por las empresas farmaceúticas, algo confirmado por la Unión Europea (confirmado pero no impedido). Mientras que la media de uso de este tipo de medicamentos en la Unión Europea es de un 30-35%, en España es solo de un 7%.
Las razones para su uso son muy claras. El medicamento genérico es más barato que un medicamento convencional (hasta un 60%) o de marca y tiene la misma efectividad (se podría decir que es intercambiable). Está demostrado en diversos estudios que el incremento de precio es debido basicamente a la posesión de la patente y por tanto, a la ausencia de competencia.
De momento, en algunas comunidades como en la Comunidad Valenciana ya están tomando medidas para formentar su uso y por tanto, aligerar el peso del gasto en medicamentos. Así, se está incentivando mediante bonificaciones salariales a los médicos a que receten medicamentos genéricos. Sin duda, una medida (la de la promoción de este tipo de medicamentos) acertada y que esperemos sea seguida por más comunidades.
Más en información: AESEG.es
En Castilla La Mancha obligan a los médicos a expedir recetas con medicamentos genéricos, cada dos por tres te cambian la marca y ya no sabes para qué son, tienes que preguntarle al farmacéutico cuáles son unas y cuáles otras. Ahorrando y con el céntimo sanitario en los hidrocarburos.